La agroindustria, seña de identidad de Castilla y León

Beatriz Escudero Rubio, presidenta de Vitartis

 

El sector agroalimentario de Castilla y León es seña de identidad regional, cuyo principal valor se asienta en la alta calidad de la materia prima y en el buen hacer de nuestra industria transformadora. Es un sector productivo estratégico para la economía de la Comunidad, que responde siempre a las expectativas, tanto en momentos de bonanza como en los de adversidad.

Este es, en definitiva, el mensaje que hemos querido trasladar como Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León en estos últimos años. Una idea que me he permitido resumir en pocas líneas para encabezar este nuevo canal de comunicación de Vitartis.

Para mí es un privilegio compartir con todos vosotros este primer post del nuevo blog con el que hemos querido enriquecer la web de nuestra Asociación.

Con una cifra de negocio de unos 10.500 millones de euros, el tejido productivo del sector de alimentación y bebidas de Castilla y León está integrado por algo más de 3.000 empresas (sobre todo pymes) que emplean a más de 50.000 personas, según el último informe de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (Fiab).

Unas cifras que sitúan a nuestro sector en el tercer puesto del ranking autonómico, por volumen de negocio, tras Cataluña y Andalucía.

Pero más allá de las cifras y de los datos, permitidme que en la apertura del blog de Vitartis ponga el acento sobre todo en el buen comportamiento del sector a lo largo de este ejercicio, tan complejo como incierto debido a la crisis sanitaria de la Covid-19.

Gracias al esfuerzo de toda la cadena alimentaria, el sector ha sabido responder muy satisfactoriamente a los retos planteados.

En un escenario de gran incertidumbre, ha logrado mantener la actividad de la industria, protegiendo en primer lugar la salud de sus trabajadores y adaptando su producción al incremento de la demanda en las semanas más críticas, lo cual ha permitido salvaguardar la normalidad en el abastecimiento.

Y además, claro está, manteniendo la calidad de la producción, el alto grado de seguridad alimentaria y la mejora constante en términos de competitividad, gracias fundamentalmente al dinamismo de la innovación.

Creo que este comportamiento nos compromete más, si cabe, en nuestro trabajo diario como Asociación en beneficio del sector, de su fortalecimiento como seña de identidad de Castilla y León.

Por la experiencia de estos más de diez años de actividad, sabemos que la clave para alcanzar este objetivo es desarrollar el concepto de ‘colaboración competitiva’ a través de la innovación, la sostenibilidad, la responsabilidad y la comunicación”.

El entorno sigue siendo muy complejo. Muy difícil. Pero creo que podemos compartir un hilo de esperanza unido a la proximidad del nuevo año 2021. Y quiero confiar en el buen juicio de los analistas a la hora de vaticinar un nuevo periodo de recuperación de la actividad en el segundo semestre del ejercicio.

Feliz Navidad a todos, aunque este año sea tan distinta. E ilusión y esperanza para el nuevo año 2021.