Vitartis pide determinación y valentía al Gobierno para aprobar medidas fiscales de apoyo a las empresas y a las familias frente al impacto de la guerra

 El presidente de la Asociación, Pedro Ruiz, ha alertado sobre el riesgo de desabastecimiento y lamenta que este escenario de incertidumbre haya disparado los costes de producción y los precios finales de venta.

VALLADOLID, 16 DE MARZO DE 2022

La Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis, ha mostrado hoy la “gran preocupación” del sector agroalimentario por las “graves e imprevisibles consecuencias” que va a tener para la industria alimentaria la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

“Creemos que es el momento de que el Gobierno de la nación actúe con determinación y valentía a la hora de aprobar medidas fiscales de apoyo a las empresas y a las familias, con el fin de hacer frente al impacto de la invasión de Ucrania en los mercados”, ha precisado el presidente de Vitartis, Pedro Ruiz Aragoneses, tras la celebración de la reunión de la Junta Directiva que ha tenido lugar hoy en Valladolid.

Los primeros efectos de guerra ya se han dejado notar en estas casi tres semanas de conflicto bélico, periodo en el que se han “disparado los precios de los cereales y del aceite de girasol”, productos cuyas importaciones llegan a representar en algunos casos hasta el 50% del consumo nacional. Y los costes de producción en algunas industrias ya anotan incrementos del 30%.

En este sentido, Pedro Ruiz se ha hecho eco de la preocupación de toda la industria por la escalada de precios de las materias primas, que supondrá una “inevitable subida de precios de los productos agroalimentarios”.

De hecho, el trigo y la cebada ya casi han duplicado su precio. España, recordó, es un país altamente deficitario en cereales en general y en trigo en particular, lo que afecta directamente a la industria alimentaria. Y este encarecimiento “puede provocar un grave problema de desabastecimiento para la alimentación animal”.

“No hay que descartar que se pueda producir desabastecimiento de alimentos en Europa y en otros mercados, a causa de las dificultades que encuentran los agricultores a la hora de decidir qué producir. Todo esto afecta gravemente a la industria alimentaria, que está sufriendo un incremento generalizado de todos sus costes”, aseguró Ruiz Aragoneses.

A ello hay que sumar la fuerte repercusión que va a tener también el aumento de los costes energéticos en toda Europa, sobre todo como consecuencia de la alta dependencia del gas ruso. Y sin olvidar la escalada de la inflación, que se acerca ya a los dos dígitos, una situación inédita desde mediados de los 80.

Relaciones comerciales internacionales

En todo caso, añadió Pedro Ruiz, la invasión de Ucrania va a tener “graves” consecuencias en la economía de España, de Europa y del mundo; y va a afectar al crecimiento, a la inflación y, por lo tanto, va a dificultar las relaciones comerciales internacionales.

Una situación que, adicionalmente, se ve complicada por el entorno desfavorable provocado como consecuencia de la crisis sanitaria del Covid, así como por la sequía que sufre España.

Por ello, el presidente de Vitartis ha insistido en reclamar a todas las administraciones medidas urgentes de apoyo a las empresas ante la “más que previsible pérdida de competitividad” y recordó que se trata de un sector “estratégico, seña de identidad de la Comunidad y motor económico y social”.

Sobre Vitartis

Vitartis es la asociación que representa los intereses de la industria agroalimentaria de Castilla y León. Se caracteriza por impulsar la innovación abierta y colaborativa entre sus socios, entre los que se encuentran, además de las empresas agroalimentarias más representativas de la región, los centros tecnológicos y universidades, conformando así un ecosistema que facilita la transferencia de conocimiento y tecnología. Cuenta con 138 socios y reúne más del 40% de la facturación y del empleo del sector en la región.

Pie de foto: Junta Directiva de la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis. Foto tomada por la Agencia ICAL, autora Miriam Chacón