• La Universidad Isabel I innova en el etiquetado nutricional de la venta online

    La Universidad Isabel I, uno de los socios de Vitartis, ha desarrollado el proyecto Etiquetado Nutricional y Comercialización Online, Enco, en el marco de su compromiso con la innovación, con el objetivo de identificar la forma en que la presentación de la información nutricional en entornos online puede condicionar la elección de los productos en términos nutricionales.

    La institución académica Isabel I ha puesto en marcha el proyecto Enco, financiado por la Obra Social la Caixa y la Fundación Caja de Burgos, como consecuencia de su compromiso con la innovación y tras observar el cambio estructural que se ha producido en los últimos años en las ventas online de productos de gran consumo, en los que el etiquetado es el principal medio de información de los consumidores.

    Y es que el periodo de confinamiento provocó la superación de determinada resistencia a la compra online de productos de alimentación, que se disparó un 75%.  El 17,5% de los consumidores asegura que compra más a través de este canal tras los meses más duros de la pandemia.

    En este proyecto, la Universidad Isabel I, que tiene su sede en Burgos, ha establecido cómo la coexistencia de diferentes etiquetas condiciona la efectividad de NutriScore, el sistema de etiquetado nutricional frontal elegido por España para facilitar a los usuarios una información más clara.

    Y en una segunda fase se simula una tienda online para establecer la forma en la que la presentación de la información nutricional influye en la decisión de los consumidores.

    La innovación del proyecto supone identificar cómo el uso de los principios conductuales puede ayudar a los consumidores a tomar la mejor de sus decisiones.

    Sin gluten

    Por otra parte, la Universidad Isabel I ha puesto en marcha el proyecto MADRE para estudiar la microbiota de las masas madres, que pueden resultar de gran interés por las ventajas que confieren a la fermentación de harinas sin gluten.

    El proyecto también evalúa el efecto del procesado por altas temperaturas hidrostáticas como metido de pasteurización en frío para aumentar la vida útil de las masas sin gluten. Y, por último, plantea recuperar y revalorizar cultivos menores, como mijo, teff, sorgo, amaranto o trigo sarraceno.

    En el Libro ‘Alimentos del Futuro’ puedes conocer en profundidad estas dos iniciativas.

     

  • La FungeUVa investiga nuevos valores de la biomasa a través del tratamiento de los purines

    La Fundación General de la Universidad de Valladolid, FungeUVa, ha apostado de manera decidida por la innovación desde su creación en 1996. De hecho, este socio de Vitartis cuenta con un departamento específico que promueve iniciativas y ofrece servicios para investigadores de la comunidad universitaria en general y las empresas, con el fin de facilitar el acercamiento y la colaboración entre ambos en materia de I+D+i. Uno de esos proyectos se ha centrado en el tratamiento de purines como fuente energética (biomasa).

    La FungeUVa, a través del grupo de Tecnología Ambiental del Instituto de Procesos Sostenibles de la Universidad de Valladolid, ha liderado varios proyectos que han demostrado que la biomasa obtenida del tratamiento de los purines puede ser utilizada como biofertilizante, gracias a su gran capacidad para fijar nitrógeno y fósforo en piensos para alimentación animal por su alto contenido en aminoácidos, vitaminas y ácidos grasos esenciales. También sirve para producir proteínas de uso industrial o biocombustibles como el etanol, por su alto contenido en carbohidratos.

    Durante décadas se han desarrollado sistemas de tratamiento de aguas residuales basados en métodos químicos y físicos que generan residuos que también requieren tratamiento antes de ser vertidos.

    Como alternativa están los métodos biológicos, que resultan procesos más sostenibles y que persiguen el tratamiento y la valorización de los residuos. Uno de ellos es la digestión anaerobia, en la que las propias bacterias degradan la materia orgánica dando como resultado biogás. Sin embargo, los purines resultantes tienen concentraciones de nutrientes, que requieren tratamientos adicionales.

    En este sentido, se han estudiado tratamientos biológicos con algas y bacterias que han demostrado ser muy efectivos en la recuperación de nutrientes. Además, la biomasa generada presenta grandes posibilidades de revalorización. Las microalgas crecidas en purines contienen proteínas, carbohidratos y otros metabolitos biológicamente activos. Y ahí es donde está centrada la investigación de la Fundación General de la Universidad de Valladolid.

    En la publicación ‘Alimentos del Futuro’ puedes conocer todos los detalles.

     

  • La apuesta de la UCAV por la investigación en la industria alimentaria

    Entre los socios de Vitartis, empresas y centros del conocimiento trabajan afrontando objetivos comunes: mejorar la situación de la industria agroalimentaria en Castilla y León, hacerla más competitiva, sostenible y atractiva para el consumidor. La Universidad Católica de Ávila (UCAV) es una de estas entidades que, desde un plano académico, mantiene un estrecho compromiso con labores de investigación y desarrollo de nuevas técnicas aplicables al sector.

    De los diecinueve grupos de investigación con los que cuenta la universidad, Provecal (Producción Vegetal y Calidad Agroalimentaria) es el más activo en producción científica y posterior transferencia de conocimiento al plano empresarial. Este empeño por la investigación es una de las consignas de la institución, que anima a docentes y alumnos a revertir sus conocimientos en la sociedad a través de proyectos empresariales aplicables.

    El auge de la biotecnología en los últimos años ha revolucionado por completo el sector agroalimentario. Gracias a sus aportaciones, la industria contribuye mejor al cuidado del medio ambiente, el coste energético y de producción se ha reducido considerablemente, y la calidad del producto final se ha disparado. Entre estos avances, la extracción del ADN resulta un proceso clave para el análisis y mejora del alimento, ya sea fresco o procesado.

    En esta línea se encuentran precisamente los mayores avances del grupo de investigación Provecal de la UCAV. La última novedad es el desarrollo de dos kits alternativos, de fácil manejo, para la extracción de ADN alimentario: ‘DNA Easy-Peasy I’ para frescos, y ‘DNA Easy-Peasy II’ para procesados.

    Estos kits suponen una novedad en el mercado biotecnológico, pues además de ser significativamente más económicos que los actuales, consiguen resultados en un periodo de tiempo más reducido. Sus aplicaciones superan el ámbito empresarial: también suponen un útil recurso para la enseñanza, desde colegios a universidades. Para conocer este y otros proyectos de investigación de la UCAV, puedes leer el artículo completo en la revista Alimentos del Futuro.

  • La innovación de las universidades y centros tecnológicos de Vitartis en el II Boletín Ed. Especial Socios Tecnológicos de Vitartis

    Los efectos de la COVID-19 han puesto de manifiesto, aún más si cabe, la importancia de la ciencia y la innovación como herramientas para hacer frente a los grandes retos sociales. Para superar estos desafíos es fundamental, tanto fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas existentes, como crear nuevas, siempre desde el enfoque de la colaboración entre múltiples agentes.

    A pesar de que a día de hoy no se conocen las cifras oficiales sobre el impacto de la pandemia en el gasto en I+D en España, los últimos datos publicados por el INE (relativos a 2019), revelan un distanciamiento cada vez mayor de la inversión realizada en nuestro país con respecto a la media de la Unión Europea (1,25% del PIB frente al 2,13%). Si bien es cierto que la inversión española en I+D fue, por segundo año consecutivo, superior a los niveles previos a la crisis económica del 2008 (con un gasto total de 15.572M€), este crecimiento se debe principalmente a los esfuerzos realizados por el sector privado (56% del gasto), superiores a los del sector público (46%), que un año más continúa perdiendo peso relativo.

    Castilla y León es la quinta comunidad autónoma en el ranking nacional de inversión en I+D (1,35% PIB).

    En cuanto a la distribución de la inversión en I+D respecto al PIB por comunidades autónomas, encabezan la lista el País Vasco (1,97%), Madrid (1,71%), y Navarra (1,67%), seguidas de Cataluña (1,52%) y Castilla y León (1,35%), todas ellas con una inversión superior a la media española (1,25% del PIB).

    Al igual que ocurre a nivel nacional, en Castilla y León, la contribución del sector privado (65,3%) es mayor que la realizada por el sector público (34,7%). Este aumento del gasto en I+D por parte del sector privado va acompañado de un aumento del número de empresas que realizaron actividades de innovación durante 2019 (14,1% con respecto a 2018), aunque la mayoría señalan otras prioridades o los elevados costes de innovar como barreras para invertir en este campo.

    Según el estudio “De la Transferencia a la Cooperación” publicado recientemente por la Fundación COTEC, el 95,4% de las empresas recurren a la colaboración con universidades y organismos públicos de investigación para el desarrollo de proyectos de I+D+i.

    En este sentido, desde Vitartis trabajamos para fomentar la colaboración, entre el mundo empresarial y el de la ciencia y la investigación, facilitando la transferencia de conocimiento y tecnología y promoviendo la innovación en todos los ámbitos del sector agroalimentario.

    Vitartis tiene la Misión de trabajar por la sostenibilidad de la industria alimentaria de Castilla y León y por el desarrollo económico y social de la Región, promoviendo la innovación en todos los ámbitos y representando al sector ante organizaciones públicas y privadas.

    Entre los Valores de Vitartis destacan la Innovación abierta y colaborativa y el compromiso con Castilla y León, que se fomentan día a día entre sus socios empresariales y tecnológicos.

    La II Edición Especial del boletín de vigilancia tecnológica de Vitartis protagonizado por sus Socios Tecnológicos, tiene una frecuencia bienal y recoge las capacidades de las universidades y centros tecnológicos y de investigación para contribuir a la mejora de la competitividad del sector agroalimentario de Castilla y León en términos de I+D+i, soluciones tecnológicas, proyectos colaborativos o formación especializada para el sector.

    En esta edición han participado: CARTIF, CETECE, CSIC, Universidad de Valladolid, ITACyL, ITCL, Universidad Católica de Ávila, Universidad de Burgos, Universidad de Salamanca, Universidad Europea Miguel de Cervantes y Universidad Isabel I.

     

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